Análisis teórico sobre la reestructuración de la cartera de negocios y su implicación empresarial

Editado por: Xavier Mata y Karla Carrasco

La reestructuración corporativa es una de las mejores herramientas que pueden ser utilizadas a nivel empresarial, esto gracias a que engloba a un grupo de acciones que tienen como principales objetivos dos aspectos de suma relevancia: generación de valor para la empresa y tener un rendimiento económico mayor y más positivo. Sin embargo, la reestructuración corporativa no es absoluta, es así que existen tres tipos de operaciones principales: reestructuración de la cartera de negocios (RCN), reestructuración financiera, reestructuración organizativa. No obstante, a pesar de que cada uno de estos tipos representan estrategias importantes y muy útiles, en el escrito de referencia se toma a la reestructuración de la cartera de negocios (RCN) como el modelo a analizar, esto debido a la complejidad de su desarrollo.

Es a través de las operaciones que conforman la RCN, que miles de empresas durante la década de los 80’s se han concentrado en las actividades más necesarias e importantes de cada uno de los procesos que conforman a las entidades, con el principal objetivo de atacar y expeler los efectos negativos. Implementar esta estrategia puede estar vinculado en su mayoría a tres de las acciones más comunes en las que la ejecución de esta reestructuración será una de las mejores opciones: cuando existe la oportunidad de realizar una gran compra, cuando es necesaria la financiación para conseguir nuevo material y además cuando se tiene la intención de invertir en agrandar las actividades más relevantes de la empresa.

Existen varias direcciones hacia las cuales se puede desarrollar la RCN que, según diversos autores, se divide en:

  • Reorientación corporativa (corporate refocusing): esta es la forma más común de RCN, y consiste en contraer el volumen de operaciones junto a la concentración del negocio principal, esto para maximizar el valor de sus empresas.
  • Reposicionamiento corporativo (corporate repositioning): consiste en una serie de desinversiones seguidas de adquisiciones que refuercen las nuevas actividades clave, con el objetivo de redefinir la actividad principal de la empresa.
  • Liquidación de activos: consiste en concluir las operaciones del negocio y por consiguiente iniciar un proceso de desinversiones que viene encaminado a pagar la totalidad de los pasivos.

Existen diversos mecanismos a través de los cuales una empresa puede implementar la RCN, estos son las desinversiones y las fusiones y adquisiciones. Las desinversiones por su parte se dividen en venta de activos o sell-off (transferencia voluntaria de las partes de una empresa), empresa filial o subsidiaria (es la acción de separar la empresa matriz de una entidad para transformarla en una empresa independiente), empresa filial parcial o equity carve-out (se produce cuando la empresa matriz vende una participación minoritaria que posee una subsidiaria a los inversionistas mediante la oferta pública inicial). Las fusiones y adquisiciones, palabras que representan la unión de dos o más empresas, que pueden tanto pertenecer o no a un mismo sector; esto no incide pues en la mayoría de ocasiones se unen entidades que no forman parte del mismo mercado, pero si con el principal objetivo de ingresar a áreas mixtas que permitan todo tipo de negocios.

Uno de los aspectos más relevantes de la restructuración de la cartera de negocios, más allá de las estrategias de ejecución de la misma, es el estudio de los efectos que tiene sobre los resultados de las empresas que la implementan. Para realizar esto, es necesario estudiar la incidencia de cada uno de los efectos, para posteriormente determinar su naturaleza, la cual, según las medidas de los expertos, suele clasificarse por positivos, neutrales y negativos. Es importante destacar que se califican como neutrales a los efectos que consideran otras variables de las que dependen los resultados, por lo que no se determina una consecuencia como tal.

En conclusión, es muy relevante conocer cada una de las direcciones de desarrollo en las que se divide la restructuración de la cartera de negocios (RCN), así como cada una de las estrategias que se pueden ejecutar con el fin de implementar cambios; esto tanto para conocer lo necesario del tema, así como para tenerlo en cuenta si en algún momento se llega a ejecutar un plan como el mismo.

Bibliografía

Sánchez, A., & Molina, D. (2017). Análisis teórico sobre la reestructuración de la cartera de negocios y su implicación empresarial. EQ Lab, 7-38.

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